Interacción entre las reglas migratorias y de divorcio

El 6 de abril de este año entraron en vigor cambios importantes en la legislación sobre divorcio.

La Ley de Divorcio, Disolución y Separación de 2020 reforma los requisitos legales y el proceso de divorcio. La ley tiene como objetivo reducir conflictos entre las parejas que se divorcian al eliminar la necesidad que uno de los cónyuges haga alegaciones sobre la conducta del otro cónyuge.

Antes de la actual reforma, para poder divorciarse la parte que iniciaba el procedimiento necesitaba poner en su petición de divorcio alguna de las causales de divorcio estipuladas en la ley como serian adulterio o comportamiento no razonable entre otras. En varias ocasiones la otra parte no estaba de acuerdo con la causal y se oponía al divorcio. Esto generaba aún más conflicto entre las partes, retrasaba el procedimiento de divorcio y en algunos casos impedía que las partes se divorciaran.

Lo que hace esta nueva legislación es permitir que las partes se divorcien sin necesidad que una de las partes culpe a la otra, es decir que se divorcien de mutuo acuerdo. Así mismo los camios en la ley impiden impugnar un divorcio excepto por motivos muy limitados como cuando se alega que Inglaterra o Gales no es la jurisdicción correcta para que se lleve al cabo el procedimiento.

En principio estos cambios son obviamente positivos ya que permiten que las personas no queden “atrapadas” en un matrimonio en el que no desean estar. Lamentablemente para otras personas el divorciarse tiene implicaciones en su estatus migratorio ya que el mismo se encuentra ligado a la persona de la cual se van a divorciar.

De ahí surge la pregunta: ¿Qué pasa cuando una persona que tiene una visa basada en la relación con su cónyuge se divorcia? Para poder responder a esta pregunta tenemos que hacernos primeramente la siguiente pregunta: ¿A esta persona le dieron la visa bajo las reglas migratorias del Reino Unido o bajo el Esquema de Asentamiento de Europeos (EU Settlement Scheme)?

En el primero de los supuestos estamos hablando de alguien a quien se le otorgo el permiso de residencia en el Reino Unido porque está casada (o) con un británico (a) o con alguien que tiene la residencia indefinida. En este supuesto si la relación termina la persona no calificará por la extensión de la visa o por la residencia indefinida.  Solamente si la persona es victima de violencia domestica o si el cónyuge fallece la persona podrá permanecer en el Reino Unido basado en su relación. En estos casos pueden existir otras alternativas para que la persona continue residiendo en el Reino Unido como seria basado en sus hijos, larga residencia en el UK, etc.

En el segundo supuesto, las reglas del Esquema de Asentamiento para europeos sí  permiten que una persona que se divorcie pueda retener su derecho de residir en el Reino Unido si se cumplen los siguientes requisitos: 1. Que los cónyuges hayan residido en el Reino Unido por al menos un año, 2. Que hayan pasado al menos tres años entre la fecha de matrimonio y la fecha en la que se inició el trámite de divorcio, 3. Que al momento de iniciar el procedimiento de divorcio el europeo (a) haya estado trabajando o tenga la residencia indefinida y 4. Que a partir del momento en que se emite el certificado final de divorcio la persona que tiene la visa se encuentre trabajando en el Reino Unido.  En términos generales esos son los requisitos que una persona necesita cumplir para retener su derecho de residir en el Reino Unido cuando se divorcia de en europeo.

 

Manuel Padilla Behar es abogado en Inglaterra (Solicitor) especializado en derecho de inmigración y es dueño de la firma MPB Solicitors. Puedes contactarlo aquí: manuel@mpbsolicitors.co.uk

Publicado por primera vez en Express News

Compartir esta publicacion